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Estados Unidos trabaja en otro rescate para Argentina de 20.000 millones de dólares con fondos privados

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Estados Unidos ha despejado cualquier duda sobre su compromiso con Javier Milei. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha anunciado este miércoles que la Casa Blanca está trabajando “con fondos de inversión y bancos privados” en una nueva línea de crédito para Argentina de 20.000 millones de dólares “destinada al mercado de deuda soberana”. El dinero, de concretarse el plan, se sumará al swap (intercambio de monedas) de 20.000 millones de dólares prometido por Bessent hace un mes. Si se añade el rescate otorgado en abril por el Fondo Monetario Internacional, también a instancias de Estados Unidos, el Gobierno de Trump habrá garantizado a la tercera economía de América Latina 60.000 millones de dólares para mantenerla con vida. La ayuda se completa con compras de pesos por dólares en el mercado argentino. La primera operación se produjo el 9 de octubre y la segunda el miércoles, ambas por un monto no precisado.

La intervención directa del Tesoro en un mercado de divisas es una operación inusual, evidencia de la debilidad del plan de Milei. Estados Unidos parece comprometido a estabilizar el peso en un escenario de alta volatilidad y escasez de reservas en el Banco Central. El modelo de ajuste fiscal y emisión cero emprendido por el presidente de ultraderecha atraviesa un mes de grandes turbulencias luego de que el mercado advirtiese que la acumulación de reservas sería insuficiente para cubrir los compromisos de deuda. El rescate de Trump llegó con Milei al borde del abismo. En menos de dos semanas se celebran elecciones legislativas de medio término y el incipiente descalabro financiero auguraba al partido del presidente una derrota de grandes proporciones ante la oposición peronista.

La ayuda de Trump debía ordenar las cosas, pero no todo es tan simple cuando se trata del presidente de Estados Unidos. El republicano recibió el martes a Milei en la Casa Blanca con la idea mostrar al mundo que el argentino tenía su respaldo. Pero lo que debía ser un almuerzo a puertas cerradas se transformó en un encuentro abierto a la prensa donde Trump se explayó sin freno frente a sus invitados argentinos. Ante la mirada atónita de la comitiva de Milei, Trump dijo que la ayuda dependería del resultado de las elecciones legislativas. Si gana Milei en octubre, habrá rescate; si, en cambio, pierde, Estados Unidos “no será tan generoso”, advirtió el republicano. Los mercados entendieron de inmediato el mensaje: los bonos de la deuda argentina perdieron hasta 7%, la Bolsa de Buenos Aires se derrumbó y el peso se depreció frente al dólar.

El Gobierno intentó hacer control de daños. Trump no se había referido a las elecciones legislativas sino a las presidenciales de 2027, dijeron sin mucha convicción desde la comitiva argentina en Washington. El ministro de Economía, Luis Caputo, adelantó el anuncio de un inminente acuerdo comercial con Estados Unidos. “Esperamos que haya anuncios pronto sobre el acuerdo, todo salió diez puntos”, dijo, en un intento por cambiar el eje de la discusión. Atribuyó entonces la reacción de los mercados a las condiciones impuestas por Trump a “un malentendido”. Trump “fue tomado medio literal y entonces el mercado, que no está en la reunión y no puede saber todo lo que estaba pasando ahí, lo interpretó de otra manera”, dijo.

Bessent salió más tarde en su apoyo con una batería de anuncios. Estados Unidos apoyará a Argentina, dijo, mientras Milei implemente políticas adecuadas, cualquiera sea el resultado electoral en octubre. Y para reafirmar el compromiso, detalló el nuevo fondo de ayuda. “Se trata de una solución del sector privado para los próximos pagos de la deuda de la Argentina. Muchos bancos están interesados en ella y muchos fondos soberanos han expresado su interés en formar parte de ella. En total serían 40.000 millones de dólares para Argentina”, explicó, si se le suman los 20.000 millones del swap.

El plan es que el respaldo sea suficiente para cambiar las expectativas de los inversores, que hasta hace solo un mes vaticinaban una nueva catástrofe para la economía argentina. La primera reacción fue moderadamente positiva. Los bonos argentinos que cotizan en Wall Street habían arrancado el día con pérdidas del 1,2% y a media tarde ya subían hasta 3%.

Se sabrá en los próximos días si los anuncios son suficientes para calmar a un mercado de bonos altamente estresado. “El problema es que no hay ningún compromiso firme”, advierte con reserva un operador de una de las principales agencias argentinas de inversión. “Sumando posibilidades y cosas no ejecutables, nos pueden dar miles de millones de dólares de ‘apoyo total’ sin que se vean los efectos”, dice.

La mirada estará puesta ahora en el resultado electoral. Milei sumará diputados y senadores, incluso en la derrota, porque parte de un piso muy bajo y pone pocos asientos en juego. El objetivo de mínima de la Casa Rosada es llegar a los 86 diputados necesarios para bloquear que el Congreso tumbe los vetos presidenciales que Milei aplica a las leyes que considera contrarias al equilibrio fiscal. Si la ultraderecha no alcanza ese número mágico, cualquier ayuda de Trump podría ser insuficiente.

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Una jueza prohíbe a Trump despedir a funcionarios durante el cierre del Gobierno de Estados Unidos

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Donald Trump recibe otro revés judicial. Una jueza federal en San Francisco ha bloqueado, al menos por el momento, los planes del presidente estadounidense de despedir a decenas de miles de funcionarios durante el cierre parcial del Gobierno estadounidense provocado por el desacuerdo entre republicanos y demócratas por el gasto sanitario.

Trump ha amenazado a los demócratas con despedir a miles de trabajadores de la Administración federal si no dan su visto bueno a unos presupuestos presentados por la mayoría republicana ―que controla ambas cámaras― para el próximo año fiscal y que incluyen importantes recortes en la cobertura sanitaria para millones de personas.

Mientras que los presupuestos están en suspenso, el Gobierno federal se ha quedado sin fondos y desde hace dos semanas ha suspendido la mayor parte de sus operaciones no indispensables. Así que funciona solo a medio gas, con la mayoría de los servicios públicos, no esenciales, como seguridad o defensa, congelados.

La jueza de distrito de la corta federal de California Susan Illston ha admitido a trámite la solicitud de dos sindicatos que solicitaban el bloqueo de los despidos en una treintena de agencias federales.

Estados Unidos trabaja en otro rescate para Argentina de 20.000 millones de dólares con fondos privados

trump.pngEstados Unidos ha despejado cualquier duda sobre su compromiso con Javier Milei. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha anunciado este miércoles que la Casa Blanca está trabajando “con fondos de inversión y bancos privados” en una nueva línea de crédito para Argentina de 20.000 millones de dólares “destinada al mercado de deuda soberana”. El dinero, de concretarse el plan, se sumará al swap (intercambio de monedas) de 20.000 millones de dólares prometido por Bessent hace un mes. Si se añade el rescate otorgado en abril por el Fondo Monetario Internacional, también a instancias de Estados Unidos, el Gobierno de Trump habrá garantizado a la tercera economía de América Latina 60.000 millones de dólares para mantenerla con vida. La ayuda se completa con compras de pesos por dólares en el mercado argentino. La primera operación se produjo el 9 de octubre y la segunda el miércoles, ambas por un monto no precisado.

La intervención directa del Tesoro en un mercado de divisas es una operación inusual, evidencia de la debilidad del plan de Milei. Estados Unidos parece comprometido a estabilizar el peso en un escenario de alta volatilidad y escasez de reservas en el Banco Central. El modelo de ajuste fiscal y emisión cero emprendido por el presidente de ultraderecha atraviesa un mes de grandes turbulencias luego de que el mercado advirtiese que la acumulación de reservas sería insuficiente para cubrir los compromisos de deuda. El rescate de Trump llegó con Milei al borde del abismo. En menos de dos semanas se celebran elecciones legislativas de medio término y el incipiente descalabro financiero auguraba al partido del presidente una derrota de grandes proporciones ante la oposición peronista.

La ayuda de Trump debía ordenar las cosas, pero no todo es tan simple cuando se trata del presidente de Estados Unidos. El republicano recibió el martes a Milei en la Casa Blanca con la idea mostrar al mundo que el argentino tenía su respaldo. Pero lo que debía ser un almuerzo a puertas cerradas se transformó en un encuentro abierto a la prensa donde Trump se explayó sin freno frente a sus invitados argentinos. Ante la mirada atónita de la comitiva de Milei, Trump dijo que la ayuda dependería del resultado de las elecciones legislativas. Si gana Milei en octubre, habrá rescate; si, en cambio, pierde, Estados Unidos “no será tan generoso”, advirtió el republicano. Los mercados entendieron de inmediato el mensaje: los bonos de la deuda argentina perdieron hasta 7%, la Bolsa de Buenos Aires se derrumbó y el peso se depreció frente al dólar.

El Gobierno intentó hacer control de daños. Trump no se había referido a las elecciones legislativas sino a las presidenciales de 2027, dijeron sin mucha convicción desde la comitiva argentina en Washington. El ministro de Economía, Luis Caputo, adelantó el anuncio de un inminente acuerdo comercial con Estados Unidos. “Esperamos que haya anuncios pronto sobre el acuerdo, todo salió diez puntos”, dijo, en un intento por cambiar el eje de la discusión. Atribuyó entonces la reacción de los mercados a las condiciones impuestas por Trump a “un malentendido”. Trump “fue tomado medio literal y entonces el mercado, que no está en la reunión y no puede saber todo lo que estaba pasando ahí, lo interpretó de otra manera”, dijo.

Bessent salió más tarde en su apoyo con una batería de anuncios. Estados Unidos apoyará a Argentina, dijo, mientras Milei implemente políticas adecuadas, cualquiera sea el resultado electoral en octubre. Y para reafirmar el compromiso, detalló el nuevo fondo de ayuda. “Se trata de una solución del sector privado para los próximos pagos de la deuda de la Argentina. Muchos bancos están interesados en ella y muchos fondos soberanos han expresado su interés en formar parte de ella. En total serían 40.000 millones de dólares para Argentina”, explicó, si se le suman los 20.000 millones del swap.

El plan es que el respaldo sea suficiente para cambiar las expectativas de los inversores, que hasta hace solo un mes vaticinaban una nueva catástrofe para la economía argentina. La primera reacción fue moderadamente positiva. Los bonos argentinos que cotizan en Wall Street habían arrancado el día con pérdidas del 1,2% y a media tarde ya subían hasta 3%.

Se sabrá en los próximos días si los anuncios son suficientes para calmar a un mercado de bonos altamente estresado. “El problema es que no hay ningún compromiso firme”, advierte con reserva un operador de una de las principales agencias argentinas de inversión. “Sumando posibilidades y cosas no ejecutables, nos pueden dar miles de millones de dólares de apoyo total sin que se vean los efectos”, dice.

La mirada estará puesta ahora en el resultado electoral. Milei sumará diputados y senadores, incluso en la derrota, porque parte de un piso muy bajo y pone pocos asientos en juego. El objetivo de mínima de la Casa Rosada es llegar a los 86 diputados necesarios para bloquear que el Congreso tumbe los vetos presidenciales que Milei aplica a las leyes que considera contrarias al equilibrio fiscal. Si la ultraderecha no alcanza ese número mágico, cualquier ayuda de Trump podría ser insuficiente.

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J. D. Vance defiende a los jóvenes republicanos que declararon su “amor” por Hitler en un chat privado

jd.png“Let the boys be boys”. Esa expresión, que pide que se deje a los muchachos comportarse como tales, sirve en Estados Unidos para disculpar los desmanes que salen de mezclar en exceso juventud y testosterona. Suele resurgir con cierta recurrencia últimamente en el discurso republicano para tratar de zanjar las críticas demócratas que, desde la derecha, se atribuyen a un exceso de celo woke o, aún peor, al espíritu censor de la izquierda para cercenar la libertad de expresión.

El vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, recurrió este miércoles a una versión de ese “let the boys be boys” para salir en defensa de los jóvenes líderes republicanos de los Estados de Nueva York, Kansas, Arizona y Vermont que durante siete meses compartieron mensajes racistas y xenófobos en un chat privado de Telegram.

En ese foro, escribieron “Yo amo a Hitler”, o “¿Podemos arreglar las duchas? Las cámaras de gas no encajan con la estética de Hitler”. El material salió a la luz el martes tras una investigación del sitio digital Politico. La noticia, que causó un verdadero terremoto en Washington, desató una oleada de críticas a esos políticos conservadores de nueva generación no solo lanzadas por representantes del Partido Demócrata, sino también por miembros del republicano.

El vicepresidente, de 41 años y padre de tres hijos, consideró en una entrevista en un podcast que los participantes en ese chat son “chicos” o “jóvenes” imprudentes con espíritu transgresor, pese a que algunos de los líderes involucrados tienen entre 24 y 35 años.

“La realidad”, argumentó Vance, “es que los chicos hacen cosas estúpidas, especialmente los varones jóvenes, cuentan bromas atrevidas y ofensivas. Eso es lo que hacen los muchachos”. “Y realmente no quiero que crezcamos en un país donde un niño que suelta una broma estúpida, una broma ofensiva y estúpida, acabe viendo cómo su vida se ve arruinada”, añadió.

Vance estaba hablando en The Charlie Kirk Show, el podcast fundado por el activista ultraconservador recientemente asesinado, un estrecho aliado del presidente Donald Trump, a cuyo éxito entre los jóvenes en las últimas elecciones contribuyó decisivamente. De Vance era, además, “amigo”, como dejó claro el vicepresidente cuando sustituyó a Kirk en el micrófono de su podcast pocos días después del asesinato.

Los mensajes fueron intercambiados a lo largo de siete meses, entre enero y agosto. “Estás dando demasiado crédito a los nacionales y esperando que los judíos sean honestos”, se puede leer en uno de ellos Otro advierte: “Si alguna vez tuviéramos una filtración de este chat, estaríamos fritos”. Politico asegura que al menos un miembro del grupo trabaja en la Administración de Trump.

Vance, quien ha expresado su apoyo en varias ocasiones a los partidos europeos de ultraderecha, continuó su razonamiento en el podcast: “Vivimos en un mundo digital. Estas cosas ahora quedan grabadas para siempre en internet. Todos vamos a tener que decir: ‘¿Sabes qué? No, no, no, no vamos a hacer esto. No vamos a cancelar a los niños porque hagan algo estúpido en un chat grupal’. Y si tengo que ser yo quien transmita ese mensaje, no me importa".

Mientras Vance defendía a los integrantes del grupo, el gobernador de Vermont, el republicano Phil Scott, pidió que el líder del grupo Jóvenes Republicanos de Vermont, Sam Douglass, renuncie a su puesto de forma inmediata y abandone el partido.

En el mismo sentido se expresó en la red social X el congresista republicano por Nueva York Mike Lawler: “Los comentarios profundamente ofensivos y llenos de odio, supuestamente hechos en un chat privado entre miembros de los Jóvenes Republicanos del Estado de Nueva York, son repugnantes. Deberían renunciar a cualquier puesto de liderazgo de inmediato y reflexionar sobre cuánto se han alejado del respeto y la decencia humanos básicos”.

Por su parte, la Federación Nacional de Jóvenes Republicanos calificó el comportamiento en un comunicado de “vil e inexcusable” y también exigió la dimisión inmediata de los involucrados. Esta organización la componen miembros de entre 18 y 40 años y cuenta con una delegación en cada Estado.

La postura de Vance también ha sido criticada por quienes consideran que aplica una doble vara de medir, la misma que, por otra parte, es la norma en Washington. Entre el trumpismo ha surgido desde el asesinato de Kirk una propia versión de la cultura de la cancelación, que ha incluido la despedida de centenares, miles de trabajadores del sector privado, así como la retirada de un puñado de visados de personas que defendieron o disculparon su muerte.

Los republicanos también han pedido estos días la renuncia electoral de Jay Jones, candidato a fiscal general de Virginia en la cita con las urnas de principios de noviembre, por unos mensajes de texto, enviados en 2022, en los que hablaba de “tres personas, dos balas”. También decía que si le dieran a elegir entre Hitler, Pol Pot y el expresidente de la Cámara de Representantes de Virginia, el republicano Todd Gilbert, Gilbert se merecería “dos balas”. Jones se ha disculpado por esos mensajes, pero sigue en la campaña.

Aparece un filme perdido de Germaine Dulac contra las mentiras de Hitler

hitlermentiras.png“Let the boys be boys”. Esa expresión, que pide que se deje a los muchachos comportarse como

Dos años antes de que Luis Buñuel y Salvador Dalí estrenaran Le Chien andalou, en 1927 la cineasta francesa Germaine Dulac (1882-1942) había filmado ya La coquille et le clergyman (La concha y el reverendo), considerada la primera película surrealista de la historia: las incontrolables fantasías eróticas de un pobre clérigo con la esposa de un capitán. Pero su condición pionera solo se le ha empezado a reconocer recientemente. El ninguneo a su autora, mujer y queer, comenzó incluso antes de la presentación pública del filme (la Nouvelle Revue Française la borró como directora y puso en su lugar a Antonin Artaud, que solo había escrito el guion) y la noche de su estreno los surrealistas capitaneados por André Bretón le montaron un escándalo que acabó con Artaud llamándola “vaca” a voz en grito. La Junta Británica de Censores Cinematográficos prohibió la obra, afirmando: “Esta película es tan oscura que no tiene ningún significado aparente. Si lo tiene, sin duda es objetable”.

“Cuarenta años después, el crítico Ado Kyrou aún lamentaba que el guion de Artaud hubiese sido dirigido por Germaine Dulac y que además el resultado fuera ‘demasiado femenino’”, recuerda Imma Prieto, la directora del Museu Tàpies, que dice ser la primera sorprendida de que el desprecio a Dulac, feminista libre y transgresora orillada por sus compañeros machistas de vanguardia, haya llegado hasta hoy mismo.

Prueba de ello es que la exposición que le dedica el centro barcelonés (Germaine Dulac. Je n’ai plus rien, desde este jueves y hasta el 22 de febrero) es la primera retrospectiva monográfica que se celebra en Europa y, por si fuera poco, saca a la luz películas inéditas que habían quedado perdido en los márgenes. Entre ellas un filme antihitleriano. Se titula Ce qu’íl a dit: Ce quìl a fait, un montaje de apenas seis minutos en el que contrapone las proclamas del Führer ante la multitud entregada y lo que realmente sucedió, desde el respeto al Tratado de Versalles o la anexión de Austria mil veces negada. “Aparece en un buen momento para recordar el eterno retorno de los nacionalismos y la ultraderecha”, dice la directora.

La cinta no estaba en la Cinémathèque française, que custodia buena parte del legado de Dulac, sino en el Institut Jean Vigo, adonde Prieto e Imma Merino, las comisarias de la muestra, llegaron siguiendo las huellas de una pista cazada al vuelo. “Puede haber por ahí mucho más material desconocido, por supuesto”, admite la directora del Museu Tàpies, que confiesa que ha tenido que sortear infinidad de dificultades para conseguir los préstamos que ahora pueblan la paredes y vitrinas del sótano del centro. La mayor parte del material seleccionado les fue denegado.